EVALUANDO
MÍ SER
Nadie estaba preparado para el gran golpe que
recibiríamos cada uno de nosotros al marcar las 11:59 del último día del 2019,
a pesar que se empezaba a advertir que un nuevo virus estaba naciendo en
oriente. Y aquel virus, llegó para revolvernos el estómago, para poner a prueba
a los mandatarios de cada país y su sentimiento humano, sacó más los problemas
a flote que cargábamos como sociedad y generamos una polémica donde el dilema
más común era el egoísmo mortal combinado con la imprudencia de muchos. Y ente
tanta desgracia, estamos los estudiantes buscando un dudoso futuro que se nos
vino abajo a muchos y que a pesar de eso, aún nos aferramos a alcanzarlo junto
a los que nunca se rindieron.
Entre los grupos de estudiantes, considero que me
encuentro entre los que son mediocres, cumplo con las tareas asignadas pero
solo las que se solicitan entregar y algunas que intento avanzar para ponerme
al día, a paso lento.
Mi razón de no estar al día y manifestar este
comportamiento, va principalmente en no acostumbrarme al nuevo método de
enseñanza ligado a ser una persona un tanto desordenada y que se distrae con
facilidad. Antes de decretarse el estado de confinamiento, los horarios
académicos que llevaba los respetaba por el hecho que fueron impuestos por una
identidad tercera superior, y que para mí, era más fácil respetarlo que ponerme
horarios propios. Siendo sincera, no creí que las clases virtuales pasaran de
la semana 3.
Me comparé con otros compañeros y amigos, comprobé que me
merecía la clasificación de mediocre. Algunos mejoraron, estaban más
responsables que otros años (cosa que también, puede estar influenciado en que
ya estamos en 5to. Año), otros mantuvieron su desempeño excepcional
habitual y unos tantos, tenían el mismo
pensamiento que yo: No se acoplan al nuevo método de enseñanza pero están
conscientes que es su responsabilidad estarlo.
Mi confinamiento me ayudó a aclarar muchas ideas, tengo
que aprender a controlar mis emociones para que en un futuro no me afecten
diversas situaciones improvistas en la vida (algo que entendía, pero ahora está
más que claro). Debo de fijar las prioridades que son más relevantes en mi vida
y su futuro, plantearme metas y concentrarme en ellas, buscar nuevas maneras de
mantener una motivación para alcanzarlas y ser ordenada con mis horarios. Puedo
lograr esto también pidiendo ayuda a mis padres o comprometiéndome conmigo
misma para mejorar mi desempeño como estudiante en tiempos de confinamiento.
Para finalizar, si un estudiante empieza a reconocer que
está en un nivel mediocre como el mío, debe también reconocer los puntos
necesarios por los que debe pasar para mejorar, las responsabilidades no se
pueden dejar de lado sea o no sea que estemos en cuarentena, necesitamos esas
responsabilidades para desarrollarnos como personas lograr nuestros objetivos autoimpuestos.
Comentarios
Publicar un comentario